lunes, 11 de abril de 2016

El Espacio de la Solución (V)

Cuando los valores axiológicos están "de cabeza" es como si usáramos toda nuestra energía en conseguir todo los aditamentos para ser buzo (visor, aletas, tanques de oxigeno, traje deneopreno reloj sumergible) cuando nuestra actividad a la que nos dedicamos por vocación es ¡la carpintería! Este ejemplo que puede sonar absurdo lo encontramos cotidianamente en la sociedad contemporánea, nos dedicamos a comprar una cantidad de cosas inútiles que no necesitamos en realidad, que no son necesarias para lo que hacemos y que no tienen nada que ver con nuestro ser.

Si aplicamos las ideas anteriores a los conflictos, nos vamos a dar cuenta de que estas confusiones son el origen de los conflictos más complicados y de más larga duración.

El caso de la confusión de que se es con lo que se tiene es muy simple: se da cuando una persona identifica su ser con algunas cosas materiales como dinero, joyas, autos, propiedades. Lo que sucede es que esa persona da sentido a su vida en función de esas cosas materiales y sin ellas es como si su ser o parte de él, desapareciera.

El caso de la confusión de lo que se es con lo que se hace también es fácil de entender : se da cuando una persona siente que ya no es nada en virtud de que ya no ocupa un puesto especifico de trabajo, sus hijos se casaron, etcétera: Reduce todo su ser a un rol social (aunque en algunos caso este le de mayor importancia, como el de la maternidad, por ejemplo) y al no tenerlo siente que su vida ha quedado vacía. Reduce todas sus infinitas posibilidades a una sola.

La meta objetivo último en los conflictos de identidad son dos: la seguridad y el amor.

Generalmente el deseo de las cosas materiales se confunde con la propia identidad, porque creemos que cuando consigamos esas cosas, nos vamos a sentir seguros y dichosos. La seguridad y la dicha emanan de nuestro propio ser, buscarlo en las cosas externas generará frustración (una vez que se consigan) y mayor necesidad de ellas en tanto no se aclare la confusión.