lunes, 13 de julio de 2015

Ser Sobrio

Pero tú sé sobrio en todo

2 Tim 4:5

No es lo mismo Ser que Estar, una confusión que en idioma inglés no hay tal ya que el verbo to Be se traduce como ser o estar, mientras que en la lengua española (que este es el idioma oficial que hablamos en México) la diferencia es muy sutil, de acuerdo a las definiciones que el buscador de Google nos da:

ESTAR: Se usa para atribuir al sujeto de la oración una cualidad o una característica no permanente o el resultado de una acción o proceso, que se expresan mediante un adjetivo, un participio o una oración equivalente.

SER: Se usa para atribuir al sujeto de la oración una cualidad o condición intrínseca, natural o permanente, que se expresa mediante un adjetivo, un complemento preposicional, un nombre o una oración equivalente.

La sobriedad es el valor que nos enseña a administrar nuestro tiempo y recursos, moderando nuestros gustos y caprichos para construir una verdadera personalidad. Se basa en 2 de las virtudes cardinales: Templanza y Fortaleza (Las virtudes principales o   cardinales son: Justicia, Templanza, Fortaleza y Prudencia).

De acuerdo al Catecismo de la Iglesia Católica: "La templanza es la virtud moral que modera la atracción de los placeres y procura el equilibrio en el uso de los bienes creados. Asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos y mantiene los deseos en los límites de la honestidad. La persona moderada orienta hacia el bien sus apetitos sensibles, guarda una sana discreción y no se deja arrastrar “para seguir la pasión de su corazón…La fortaleza es la virtud moral que asegura en las dificultades la firmeza y la constancia en la búsqueda del bien. Reafirma la resolución de resistir a las tentaciones y de superar los obstáculos en la vida moral. La virtud de la fortaleza hace capaz de vencer el temor, incluso a la muerte, y de hacer frente a las pruebas y a las persecuciones. Capacita para ir hasta la renuncia y el sacrificio de la propia vida por defender una causa justa." 

La sobriedad es un valor muy incómodo en esta época en que el consumismo desenfrenado de cosas innecesarias (ahora especialmente en la tecnología), el placer y el mínimo esfuerzo es el común denominativo de las mayoría de las personas.

El vivir en equilibrio, de lo que nos hablan tanto los “gurús” de los libros de automotivación (que existen algunos que son unas joyas, otros realmente son muy malos) es posible siendo sobrios, tener una vida simple y sencilla (simple no significa que sea fácil, sino que no sea compleja o complicada), no hay recetas mágicas al respecto, más que fomentar la autodisciplina, el control de las emociones (ahora muy  de moda con la película de Pixar “Intensamente”, muy recomendable para niños a partir de la primaria, adolescentes y adultos) y algo muy importante y que casi siempre olvidamos: el autoconocimiento.

Ser sobrio no solo significa no emborracharse, es una parte importante del control que también incluye no comer hasta hartarse, el escuchar pacientemente a las personas sin interrumpir forma parte de la sobriedad, el vestir adecuadamente, esto es que para cada ocasión hay formas de vestir y de “la moda lo que te acomoda”.

Todo esto es para mantener un equilibrio en la vida personal y de comunidad entre los diferentes roles que tenemos, el asunto también es ejercer el libre albedrio y que cada persona actué según mejor le parezca con el debido respeto hacia sí mismo y hacia los demás.


Sé Sobrio y encontraras el balance en tu vida.