martes, 1 de diciembre de 2015

El Espacio de la Solución (II)

En memoria de mi querido amigo Gabriel Gómez Ramos,
a quien le agradezco infinitamente sus comentarios y
consejos.


¿Para ti, cómo sí se resuelve el conflicto?

El Espacio de la Solución se crea respondiendo a esta pregunta, hay que aprender a moverse hacia él y llevar consigo a las partes del conflicto, para que permanezcan ahí hasta encontrar el mejor arreglo posible de la situación.  Para llegar a ser un colaborador en el acuerdo positivo de conflictos.

El Maestro Olguín nos propone 5 pasos para llevar a una buena conclusión el  problema:

1. Situarse en un nuevo espacio perceptual: "El espacio de  la solución";

2. Considerar como la base de la solución al factor humano: Enfocando primero nuestra atención a las personas en conflicto, así como formando equipos multidisciplinarios de profesionales;

3. Aplicar el método integral de 3 pasos: Establecer la relación, fijar una intención y seguir los rituales de cada parte en conflicto

4. Vivir la identidad de SILOÉ.

5. Tener una conexión espiritual que nos guíe en la solución de cada conflicto

En el caso del autor, en el cual utiliza los puntos 4 y 5 como la piedra angular del proceso para crear el Espacio de la Solución, basándose en el estudio de la Biblia y pidiendo ayuda a Dios, en este resumen y análisis va a ser más terrenal y solo utilizaremos los 3 primeros pasos para la creación de la metodología, aunque si tratare los 2 últimos pasos como colofón para arreglar conflictos.

martes, 10 de noviembre de 2015

El Espacio de la Solución (I)

Una de mis raras habilidades es la de recordar sucesos que a la mayoría de las personas no les importan (Cualidad que compartía con mi adorada mamá y que comparto con mis hermanos y que nos ha dado horas y horas de divertida platica), y uno de esos recuerdos es un programa en la televisión abierta en el canal 4 que por esa época se llamaba Eco y transmitían todo el día noticias, era en la mañana conducido por Talina Fernández, había una sección en la que un experto en resolución de problemas daba consejos para resolver situaciones conflictivas que se llama Miguel Ángel Olguín. Y por azares del destino encontré su libro llamado "Siloé, el espacio de la solución" editado por el Centro Mexiquense de Programación Neurolingüística.

Me parece que este libro tiene la metodología precisa para resolver conflictos por lo que voy a compartirles un resumen y un análisis de este método para las solución de problemas, comenzando con la pregunta ¿Para ti, cómo si se puede resolver el conflicto? Esta es la mejor forma de acudir al Espacio de la Solución.

El espacio de la solución es todo el universo con excepción de un pequeño punto en donde esta situado el conflicto ¡lo demás son soluciones!

De acuerdo a Miguel Ángel Olguín, los conflictos en general son causados -aún los internos de las personas-  tienen dos causas: las creencias contradictorias o confusas y los problemas de identidad.

Este es el espacio del conflicto y aquí nos preguntamos ¿Cómo no se puede resolver el conflicto? y con las respuestas obtenidas, se razona para convencernos y convencer a los demás que ¡no es posible encontrar una solución!

En cambio, cuando dirigimos nuestra energía al Espacio infinito de la Solución,volteamos hacia cualquier otro punto, acudimos al espacio de todo el Universo con la pregunta inicial.


¿Para ti, como sí se puede resolver el conflicto?

lunes, 13 de julio de 2015

Ser Sobrio

Pero tú sé sobrio en todo

2 Tim 4:5

No es lo mismo Ser que Estar, una confusión que en idioma inglés no hay tal ya que el verbo to Be se traduce como ser o estar, mientras que en la lengua española (que este es el idioma oficial que hablamos en México) la diferencia es muy sutil, de acuerdo a las definiciones que el buscador de Google nos da:

ESTAR: Se usa para atribuir al sujeto de la oración una cualidad o una característica no permanente o el resultado de una acción o proceso, que se expresan mediante un adjetivo, un participio o una oración equivalente.

SER: Se usa para atribuir al sujeto de la oración una cualidad o condición intrínseca, natural o permanente, que se expresa mediante un adjetivo, un complemento preposicional, un nombre o una oración equivalente.

La sobriedad es el valor que nos enseña a administrar nuestro tiempo y recursos, moderando nuestros gustos y caprichos para construir una verdadera personalidad. Se basa en 2 de las virtudes cardinales: Templanza y Fortaleza (Las virtudes principales o   cardinales son: Justicia, Templanza, Fortaleza y Prudencia).

De acuerdo al Catecismo de la Iglesia Católica: "La templanza es la virtud moral que modera la atracción de los placeres y procura el equilibrio en el uso de los bienes creados. Asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos y mantiene los deseos en los límites de la honestidad. La persona moderada orienta hacia el bien sus apetitos sensibles, guarda una sana discreción y no se deja arrastrar “para seguir la pasión de su corazón…La fortaleza es la virtud moral que asegura en las dificultades la firmeza y la constancia en la búsqueda del bien. Reafirma la resolución de resistir a las tentaciones y de superar los obstáculos en la vida moral. La virtud de la fortaleza hace capaz de vencer el temor, incluso a la muerte, y de hacer frente a las pruebas y a las persecuciones. Capacita para ir hasta la renuncia y el sacrificio de la propia vida por defender una causa justa." 

La sobriedad es un valor muy incómodo en esta época en que el consumismo desenfrenado de cosas innecesarias (ahora especialmente en la tecnología), el placer y el mínimo esfuerzo es el común denominativo de las mayoría de las personas.

El vivir en equilibrio, de lo que nos hablan tanto los “gurús” de los libros de automotivación (que existen algunos que son unas joyas, otros realmente son muy malos) es posible siendo sobrios, tener una vida simple y sencilla (simple no significa que sea fácil, sino que no sea compleja o complicada), no hay recetas mágicas al respecto, más que fomentar la autodisciplina, el control de las emociones (ahora muy  de moda con la película de Pixar “Intensamente”, muy recomendable para niños a partir de la primaria, adolescentes y adultos) y algo muy importante y que casi siempre olvidamos: el autoconocimiento.

Ser sobrio no solo significa no emborracharse, es una parte importante del control que también incluye no comer hasta hartarse, el escuchar pacientemente a las personas sin interrumpir forma parte de la sobriedad, el vestir adecuadamente, esto es que para cada ocasión hay formas de vestir y de “la moda lo que te acomoda”.

Todo esto es para mantener un equilibrio en la vida personal y de comunidad entre los diferentes roles que tenemos, el asunto también es ejercer el libre albedrio y que cada persona actué según mejor le parezca con el debido respeto hacia sí mismo y hacia los demás.


Sé Sobrio y encontraras el balance en tu vida.