jueves, 2 de octubre de 2014

¡Gracias Papá!

Uno de los momentos más tristes de mi vida hasta el momento es la muerte de mi padre, Sergio Salvador Sánchez Caballero, una situación inesperada, no contemplada y de cierta forma, trágica. Cuando mi madre murió hace 7 años y que ella logro que mis hermanos y yo estuviéramos unidos en una familia "muegano" (al respecto Ingrid mi esposa me dice que nunca le dio el secreto para hacerlo y que lo esta investigando para que ella lo replique con nuestros hijos),que sabíamos que aun contábamos con mi papá como la otra parte del tronco del árbol de la familia y por lo mismo, seguimos viéndonos con mucha frecuencia, ademas de que somos una familia "sui generis" y contamos con el apoyo de nuestros tíos y primos. Esto hizo que yo platicara mucho tiempo con mi papá de cosas muy variadas, entre ellas de como le hizo en su momento para educar a 4 hombres, darnos educación, estudios, llevarnos por un camino de una buena vida tanto económicamente como socialmente, de generar cariño y admiración con las personas que lo rodeaban, ¡Y claro que no era "monedita de oro" y tenia muy pocos detractores!

Compartíamos aficiones como el fútbol tanto soccer y americano, y a ambos eramos aficionados a los Vaqueros de Dallas desde que ganaron su primer super tazón, en cuanto al fútbol, en ese punto si no congeniábamos, era el típico "americanista", esos de los que les quedaba la famosa frase que define a las "gallinas de Coapa" "odiame más", y de ver como se celebraba las victorias de su equipo, me definió irle, primero al Jalisco antes de que desapareciera y posteriormente a los Pumas de la UNAM, segundo equipo de mi "jefe" y alma mater, ya que allí estudio Arquitectura.

Profesión que ejerció hasta los últimos días con pasión y que, debido al glaucoma que le afecto y que casi no veía, se desesperaba por no poder dibujar, al respecto de su enfermedad, hacía un chiste en el cual iba a ir a pedir placas de minusvalido para su carro y en cuanto le preguntaran cuál era su situación de minusvalía, contestaría que ¡no veía!

Así me podría ir platicando de muchas cosas en las casi 5 décadas que disfrute de ser su hijo así como de ser el papá de sus nietos que lo adoraban y le "saqueaban" el refrigerador de cosas que él no comía y que las compraba específicamente para regalárselas. Nos faltaron muchas cosas por hacer e hicimos muchas cosas inolvidables,  Me tardaría mucho en platicarles todo lo que nos dio y lo que pasamos juntos.

Así que estas pocas lineas son parte de un homenaje muy personal y de agradecimiento al más grande hombre de mi vida.

¡Gracias Papá, te amaremos siempre!