viernes, 13 de junio de 2014

Un Nueva Era


Hoy comienzo una nueva etapa buscando la cueva de las orquídeas susurrantes donde el perverso Cascarrabias tiene escondida la llave de cristal y tiene sumido al mundo en la melancolía, y eso es lo que necesitamos es liberarnos de ese sentimiento, y hoy les comparto la crónica de la vigilia juvenil de Pentecostés realizada el pasado 7 de junio de 2014 de 8:00 de la noche del sábado a 8:00 de la mañana del domingo escrita el Padre Enrique Mascorro CMF

PENTECOSTÉS JUVENIL EN SAN ANTONIO MARÍA CLARET

Una noche sin celular, una noche sin antro, una noche de encuentro con el Señor en el Espíritu Santo… así rezaba la invitación a los jóvenes para participar en la vigilia de Pentecostés, el 7 de Junio, en el templo “San Antonio María Claret”.
Una vez preparados los detalles necesarios, el día llegó, Juan Pablo SánchezCaballero B. y Claudia Amairani Ramírez Díaz, jóvenes muy cercanos a nuestro templo, entregaron la ficha de inscripción y dieron la bienvenida a los asistentes.
Más tarde el P Enrique Mascorro presentó la Justificación de la Vigilia juvenil diciendo: nuestra Iglesia Católica, en los últimos años, viene subrayando que nuestra fe se fundamenta “especialmente” en el encuentro personal con Cristo. El 25 de Diciembre del 2005, el Papa Benedicto XVI nos dijo: “no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una grande idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una persona, que da un horizonte nuevo a la vida y, con ello, una orientación decisiva”. (Carta enc. Deus Caritas est; 1).
La justificación nos permitió elaborar el siguiente objetivo: “Vivir un encuentro personal con Cristo desde el silencio, la reflexión, el diálogo y la alabanza con el fin de acompañar el proceso de fe de los jóvenes asistentes para que madurar nuestro compromiso de discípulos misioneros en la Iglesia”.

La oración, vivida desde el silencio, fue la parte central de nuestro encuentro y la vivimos en dos momentos: el de la liturgia de Pentecostés guiada por el P René Pérez y la oración preparada por cada equipo. En la liturgia de pentecostés algunos jóvenes apoyaron al Padre René con la animación de cantos, repartiendo el material, leyendo  las lecturas señaladas, etc. En el segundo momento de oración, dividimos a los jóvenes en siete equipos, cada uno llevó el nombre de uno de los dones del Espíritu Santo. Durante la noche cada equipo oró durante 30 minutos ante el Santísimo, según esquema preparado por ellos.

La dinámica de reflexión integró temas como: el sentido de pertenencia y la participación en la comunidad, el joven rico del Evangelio y seguir a Cristo, según Claret. En esta dinámica destacamos la participación de Ingrid Sofía Brandensatein  Francisco J. SánchezCaballerfo, un matrimonio que apoyan nuestra pastoral desde hace tiempo, quienes guiaron con gran creatividad el segundo tema mencionado.

La convivencia del grupo, la integración comunitaria, la calificamos al final de la vigilia con diez. En cada  actividad todos participamos con generosidad y espontaneidad. Coincidimos que la acción del Espíritu Santo, durante toda la noche, nos unió más allá de lazos humanos.

Nuestro compromiso acordado, fruto de este encuentro, fue celebrar la Eucaristía con el toque juvenil los últimos sábados de mes y vivir dos veladas más de oración, la de navidad y la de resurrección.

Enrique Mascorro L, CMF